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No es necesario que nuestro perro cumpla una determinada edad para ser adiestrado, eso dependerá exclusivamente del individuo y la raza. Por lo general, cuanto menos edad tenga, más posibilidades habrá de buenos resultados, ya que en la medida que no tenga una buena educación de base, y los meses pasen, el cachorro irá adquiriendo malos hábitos, y resulta mucho más dificultoso corregirlo que adiestrarlo.
El adiestramiento tiene tres pilares fundamentales: la firmeza, que no significa ser tirano o autoritario; la constancia, siendo coherente con lo que le permitimos o exigimos, y la paciencia, trabajando con entereza y de una manera equilibrada. Pero para lograr esto, primero debemos ejercitarlo, luego disciplinarlo, y por último, darle el afecto como premio al trabajo realizado.
A veces cometemos el error de premiar con caricias a nuestro cachorro y después no comprendemos porque no responde a nuestras consignas, o simplemente no acude a nuestro llamado. Es fundamental, demostrarle que somos nosotros los “líderes” del grupo, y no dejar pasar por alto sus caprichos. Como se expresa anteriormente, con una buena educación de base, se logrará un excelente vínculo y un perro estable.
Cuando se contrata un adiestrador, el trabajo tiene que ser en conjunto: perro, dueño e instructor. La práctica diaria es de suma importancia, así como sus paseos diarios, de lo contrario, no se lograrán resultados positivos.
No es necesario apelar a la violencia o al castigo, para lograr perros educados, sino a la paciencia y a la dedicación.
El perro aprende por repetición y asociación, vive el momento, es por eso, que no puede distinguir entre lo que está bien o lo que está mal, él NO razona, y los logros dependerán exclusivamente de la enseñanza, la imaginación, la paciencia y la habilidad con la que se lo trabaje; dado que no hay un perro igual a otro, y todos requieren diferentes formas de trabajo.

Es importante preguntarnos qué lugar ocupa nuestro perro entre nosotros, para que la felicidad, la lealtad y la nobleza resulten del respeto que el perro sienta hacia su amo.

La idea de un correcto adiestramiento, es lograr que nuestro perro se adecúe a nuestro estilo de vida y la convivencia resulte placentera. Cuanta más dedicación y paciencia se le tenga al cachorro, más crecerá el vínculo entre él y su dueño.

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